Según sus propias palabras y respondiendo a una entrevista que le hace vía telefónica El Universal, él presentó su renuncia para poder defenderse de las infames acusaciones. Lo que es un hecho es que ahora el folclórico personaje ya no está en la «plenitud del pinche poder», y las acusaciones que pesan sobre él y el prófugo de la justicia Javier Duarte están bien sustentadas.
Lo que sí le debe de preocupar al fogoso exgobernador es que la línea en contra de Fidel Herrera, si es que se le logra comprobar el ilícito de la clonación de medicamentos contra el cáncer, su partido político lo dejara completamente sólo. Total, ese es su estilo.
