Los ciudadanos debemos estar alertas, desgraciadamente en la lucha por el poder está permitido todo; a pesar de los árbitros electorales, éstos no tienen el peso suficiente para castigar, no obstante, estos órganos son los únicos con los que contamos los ciudadanos para denunciar. Una forma de acabar con esa perversión es perseguirla, desenmascararla, usar las herramientas que ofrece el derecho para identificar a los culpables de delitos electorales.
Sin embargo, las instituciones electorales muchas veces sucumben a las fuerzas políticas que las absorben y las ponen a funcionar a su servicio, y no al servicio de la ley, por lo que esa herramienta va perdiendo su funcionalidad en esta materia. Que quede claro, la sociedad veracruzana estará al pendiente de estos organismos, los veracruzanos no permitirán que al estado de Veracruz lleguen los “mapaches” electorales con sus prácticas ya muy conocidas.
