Hoy el destino ha alcanzado al magisterio, algunas casas comerciales han cerrado las puertas a los maestros, y no por culpa de ellos, fue debido a que el gobierno encargado de hacer los descuentos, jineteó el dinero y no hizo los pagos correspondientes. Del mismo modo algunas agencias de autos dejaron de poner en primer lugar a los maestros, muchos comenzaron aparecer en el buró de crédito por las mismas circunstancias.
A principios del 2017, el maestro ve su futuro con incertidumbre, no hay una se vislumbra una estabilidad laboral y económica. Sólo queda cumplir bien con el trabajo y defender sus derechos porque están más cerca de pasar a engrosar las filas de la clase baja, como millones de mexicanos.