El muchacho golpeó con un arma el cristal de su auto pidiéndole que lo bajara. Pero ella mantuvo los ojos abiertos esperando que el semáforo diera el siga para que el camión que llevaba por delante avanzara. Apenas dio el verde el semáforo, ella empezó a avanzar por lo que el muchacho al ver que ella no hacía caso a su orden de detenerse golpeó con más fuerza el cristal de su auto.
Afortunadamente sólo pasó un terrible susto. Nos comentan las personas que en Xalapa convivieron con Ingrid Brans que ella es una chica sencilla, inteligente y con muchas ganas de vivir. La hubiéramos invitado a quedarse en esta ciudad, pero en el estado de Veracruz también se cuecen habas.
