Los miembros de este grupo señalan que este tipo de fosas no podría ser operado sin la colusión de las autoridades. Este tipo de descubrimientos obliga a las autoridades federales a pedir cuentas a los encargados de seguridad en el estado de Veracruz, empezando por el gobernador del estado, el señor Javier Duarte de Ochoa y a su exsecretario de Seguridad Arturo Bermúdez.
Sin embargo dicen que Bermúdez ya se peló; pero todavía queda Duarte, a quien hay que pedirle cuentas también. Por cierto, como si hiciera falta más, el periódico Reforma en su edición del domingo apareció una nota donde señala que «El Colectivo El Solecito de Veracruz reportó el hallazgo de 192 cuerpos en una fosa común irregular en el panteón Palo Verde de Xalapa, donde las autoridades depositaban cadáveres sin cumplir con los protocolos de inhumación». Vaya, en Veracruz muertos por todos lados.
