Ya lo han dicho varios actores políticos, se debe echar para atrás la Reforma Educativa, que como reconociera Grauer, rector de la UNAM, es más bien una reforma laboral. Osorio Chong ya había amenazado y el estulto gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, se quiso ver duro utilizando las palabras del genocida Díaz Ordaz: «hemos sido tolerantes a excesos criticables».
Pero los maestros siguen firmes, advirtiendo que no tienen miedo de la fuerza de este gobierno, pues saben que su causa es justa. Nuevamente se sentarán a dialogar y esta vez esperamos que las dos partes cedan un poco y lleguen a buenos arreglos.
