Sí, esos sujetos y esos medios llegaron a un envilecimiento extremo, a una bajeza subterránea. Algunos periodistas sorprendían cuando utilizaban calificativos por demás bajos para referirse al hoy gobernador electo. Sin embargo, hoy las cosas son diferentes, y no nos referimos a que esos medios han salido de su abyección, no, nos referimos a que hoy miran con otros ojos al que llamaban «el perro».
Hoy lo ven como el salvador de Veracruz, el hombre de la alternancia, el enterrador del PRI. Allá Miguel Ángel Yunes si deja que estos tipos nefastos y zopiloteros se le acerquen. Esta es una lección también para los que todavía gobiernan. Miren cómo cambian de camiseta tan rápido esos medios abyectos; miren qué pronto se bajaron los pantalones.
