Esto demuestra lo que siempre estuvimos pregonando, que Gerardo Buganza tenía de independiente lo que Javier Duarte tenía de buen gobernador. Siempre fue un farsante al que le pagaron una campaña millonaria que nunca cuajó.
Gerardo Buganza nunca llegará a ser gobernador de Veracruz, ya amarró una diputación local, pero él sabrá que la obtuvo como el salario de la abyección. Buganza no representa nada, o más bien, representa lo más bajo de la política en este país, la política que ejercen las rameras.