Jorge Flores Martínez / Después de más de treinta días de intenso, intensísimo ataque mediático, Duarte parece ser que pierde el poco capital político que le restaba. De todas maneras lo que tenía no le alcanzaba para gran cosa. Le quedaban 20 centavos de capital y quiso jugar en la mesa de los grandes apostadores. Perdió lo poco que tenía, lo dejaron en cueros. Vaya, está por perder hasta la gubernatura.
Para un veracruzano no hay plaza, espacio o tribuna pública más importante que el Café de la Parroquia y el hombre fue corrido, argumenta que no es cierto porque él estaba en Xalapa despachando. Lo que es no querer ver las cosas, fue corrido y sin estar presente.
Desde el centro saben que la situación en Veracruz es insostenible y lanzan todo el fuego mediático para estudiar la reacción. Pragmáticos como son, saben que puede resultar una pequeña ganancia si la saben capitalizar, después de todo ahora su candidato podría contar con mayor libertad y posiblemente de recursos y el candidato opositor quedará sin su principal argumento.
Yunes Landa podrá pasar de la culpas sin culpables a los nombres y apellidos, claro que todo depende de que tanto logre desprenderse de los fieles-prósperos y eso lo veremos en su lista de candidatos a diputados. Me parece que su campaña no deberá centrarla contra los otros candidatos, en mi opinión deberá intentar revertir la percepción de millones de veracruzanos que ven en el PRI un agravio. Tener presente en todo momento que para ser un buen gobernador es indispensable antes ser un buen candidato. Los que van a votar por la oposición ya están decididos, debe buscar a los que están hartos y quieren como el mismo dice, estar listos. De otra manera creo que por más que se desmarque y deslinde, la percepción se mantendrá igual.
Yunes Linares en el otro lado, no deberá acreditarse como propia ésta pequeña victoria, es la trampa que le tienen calculada desde el centro, es parte de la estrategia para desactivarlo. Será complicado de capitalizar porque las fichas no las tiene él, tendrá que aprovechar cada coyuntura que se presente y definitivamente encauzar sus esfuerzos en mostrarse como el candidato que no permitirá “borrón y cuenta nueva” es decir el candidato de la transición, el que representa la democracia y que exigirá que el desagravio no solo es cárcel, es que regresen el dinero de los veracruzanos.
Para el resto de nosotros, puede ser que el que se vaya Duarte sea una liberación, nos retiran al déspota cruel y el futuro por fin puede ser luminoso y prometedor, pero siento decirlo, el daño es enorme y la reconstrucción es complicada y tomará muchos, pero muchos años. Nuestro trabajo será no permitir que nunca más se atrevan otros fieles-prósperos a intentarlo, debemos gritarles ¡fuera! ¡fuera! ¡fuera! Aunque no estén presentes.
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