El escritor y periodista Armando Ortiz, en la primera postdata de su Viernes contemporáneo de esta semana, expone un caso que ha causado escozor dentro del entorno político local, el del secretario particular del alcalde, Rodrigo Montoya: «Después de una breve nota publicada en el portal Libertad bajo Palabra, donde hablamos de la arrogancia del secretario particular del alcalde de Xalapa, este sujeto ha corrido como plañidera a “acusarme” con amigos periodistas, con amigos académicos y hasta amigos personales para decir que no sabe por qué un servidor lo agrede de esa manera. No hemos dicho más, aunque tenemos mucho para demostrar, por ejemplo: que este sujeto no tiene carrera universitaria, aunque se ostente como licenciado; que ni siquiera pasó el examen de admisión en la facultad de Derecho (http://www.uv.mx/escolar/licenciatura2012/resultados/pdfs/57.pdf); que si le dieron entrada en la UV fue porque hubo un corrimiento que lo benefició (http://uvlicenciatura2012.aexiuv.com/index.php/convnov/lista/58); que a pesar de estar inscrito no asistía a clases; que ofrecía acercamientos con el alcalde a quien le hiciera tareas y trabajos para pasar las materias; que regularmente usa su cercanía con el alcalde para que los maestros lo pasen; que ha formado una cofradía de sujetos que en sus ratos libres se la pasa en palacio municipal para ver qué pescan; que a pesar de todo eso no va a sacar la licenciatura, pues no aparece entre los que deberán inscribirse en la carrera de Derecho para el siguiente ciclo (http://www.uv.mx/escolar/preil-201651/pdf/DERE-08-A-CR-X.pdf). Un sujeto tan pusilánime, que acude a mis amigos para ponerme en mal, no se merece una columna completa de este servidor».
Rodrigo Montoya, el pusilánime
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