El secretario sonrió tranquilo y nos dijo: “Si yo hubiera sido candidato, seguro hubiera perdido mi matrimonio, en ese momento mi esposa me necesitaba más que nunca y creo haber tomado la mejor decisión”. Poco a poco el dolor cede. Nos muestra las fotos de sus nietos, quienes le cayeron con todo para pasar las vacaciones con él. Ellos no sólo llegaron de vacaciones, llegaron a su vida para aliviar un poco su dolor. Flavino sonríe cuando nos habla de ellos”.
Parte de lo publicado en el Viernes Contemporáneo.
