Luis Enrique Barragán Chávez, alias “El R5”, o “El Güicho”, líder del Cártel de Los Reyes, facción de Cárteles Unidos, fue abatido la noche del 30 de agosto del 2026 en un operativo federal en la ranchería Rodeo del Pinal, municipio de Tocumbo, Michoacán. Elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, con apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y autoridades estatales, intentaban detenerlo. Los presuntos agresores dispararon contra los uniformados, quienes respondieron en defensa propia. En el enfrentamiento murieron Barragán Chávez y un acompañante. Las autoridades aseguraron dos fusiles automáticos, cartuchos, cargadores de diversos calibres y una cuatrimoto.
Barragán Chávez había asumido el control del grupo apenas un mes antes, tras la detención el 1 de agosto de Alfonso Fernández Magallón, alias “Poncho La Quiringua”, anterior jefe de la organización. El Cártel de Los Reyes opera principalmente en la región de Los Reyes, Peribán, Tocumbo y municipios limítrofes con Jalisco, y es señalado por extorsión a productores de aguacate, tráfico de metanfetamina, cocaína y fentanilo, y confrontaciones armadas. Estados Unidos lo consideraba un objetivo prioritario.
En agosto del 2025 el Departamento de Estado ofreció una recompensa de hasta 3 millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena. Contaba con acusación formal en el Distrito de Columbia por conspiración para traficar drogas y delitos con armas de fuego, además de una orden de detención provisional con fines de extradición. El Departamento del Tesoro lo había sancionado por su papel en la extorsión a aguacateros en beneficio de Cárteles Unidos, organización designada como terrorista extranjera.
