Señala la revista Proceso en su edición de septiembre: «Dos actores de lo más representativo del lopezobradorismo, Andrés Manuel López Beltrán y el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sometieron a la presidenta Claudia Sheimbaum a la más dura prueba política enfrentada hasta ahora en sus casi dos años de gobierno». En un reportaje de Dalila Escobar y Aldo Canedo, Proceso reporta los antecedentes de lo que fue el intento fallido de Rubén Rocha Moya por volver al gobierno de Sinaloa. Entre esos sucesos estuvo el retiro de la visa de Andy López Beltrán, lo mismo que la detención de Fausto Corrales, testigo presencial de la muerte de Héctor Melesio Cuen y el secuestro del Mayo.
A todos les queda claro que quien estuvo atrás de ese intento de regreso fue Andrés Manuel López Obrador, quien quiso poner a prueba la lealtad y sumisión de la presidenta que siempre había defendido tanto a Rocha como a Andy. Al parecer la presidenta no pasó la prueba, pues tenía detrás al gobierno de Estados Unidos, con quien había mantenido, hasta ese momento, una relación de cooperación y cierto respeto.
Uno de los analistas entrevistado, quien fuera director de Estudios Legislativos de la Secretaría de Gobernación concluyó: «Sheinbaum debe tratar de afianzar a un grupo más institucional, más político, más profesional, y eso puede ayudar no solamente a fortalecer la interna, sino a mejorar la interlocución con Estados Unidos. La elección 2027 va a definir qué grupo va a tener más candidaturas».
