A estas alturas Rubén Rocha Moya esperaba estar inaugurando obras “pedorras” en Sinaloa, mostrándose como todo un benefactor del estado que lo vio nacer. Ya se veía Rocha Moya en Palacio de Gobierno, negociando nuevamente con “Los Chapitos”, discutiendo quién podría ser el próximo ejecutado o desaparecido, alguien que les estuviera estorbando, ya sea periodista o líder de la oposición. Pero no, Rocha sigue escondido y en Estados Unidos lo esperan con ansias.
Señala El Universal en su editorial Bajo Reserva: «El que no quita el dedo del renglón sobre la narcopolítica sinaloense es Derek Maltz, exdirector de la DEA. Después de que el fin de semana pasado pidió desde sus redes sociales al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, que México entregue a su país a Rubén Rocha Moya, ayer subió un video creado con inteligencia artificial en el que hacen aparecer al gobernador con licencia muy sonriente y decir en inglés: ‘Nos vemos pronto en Estados Unidos. A lo mejor me puedo quedar con El Chapo’.
»Rocha Moya está acusado de conspirar con líderes del Cártel de Sinaloa para introducir cantidades masivas de narcóticos a cambio de apoyo político y sobornos». No van a parar hasta tenerlo en una prisión de EEUU.
