Desde hace años uno de los temas más investigados por los redactores de Libertad bajo Palabra era la Universidad Popular Autónoma de Veracruz. Fuimos de los primeros medios de comunicación que estuvimos encima del fraude que se estaba llevando a cabo en esta institución. En el mes de noviembre de 2025 publicamos la siguiente información: «¿Quién es el representante legal de la Fundación para la Educación, Salud y Recuperación del Medio Ambiente EDAL A.C.? Su nombre es Juan Carlos Montero y quienes lo pusieron en ese cargo con el propósito de manipularlo fueron Claudia Tello, secretaria de Educación, Elías Calixto Armas, sentimentalmente muy cercano a Tello y Martín Rivera asesor de la secretaria de Educación».
Si desde esos días nos hubieran hecho caso, ya hubieran aprehendido a Juan Carlos Montero, Martín Rivera y a Elías Calixto Armas, responsables del fraude que ahora anuncia el secretario de Finanzas, Miguel Reyes Hernández. Este funcionario anunció, como si fuera un descubrimiento reciente, el esquema que operaban los de la Fundación con los fondos de la UPAV: «Les voy a poner un ejemplo. Una persona que trabajaba en UPAV, le pagaban a través de una agencia de publicidad con honorarios, su concepto era pago de publicidad».
Para robarse el dinero la Fundación EDAL dispersaba el dinero mediante inmobiliarias y esa agencia de publicidad. Pero eso no es nada nuevo, nosotros ya lo habíamos publicado. Si la gobernadora nos escuchara de vez en cuando, los maestros de la UPAV no hubieran sido perjudicados con el retraso de sus pagos. Pero la gobernadora sólo acepta aduladores, esos que le doran la píldora diciendo que ella podría ser la próxima presidenta de México.
