Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue abatido el 22 de febrero de 2026 durante un operativo en una zona boscosa de Tapalpa, Jalisco. El reporte dice que resultó herido en un enfrentamiento y murió durante su traslado en helicóptero hacia la Ciudad de México, aunque hay distintas versiones. La Fiscalía General de la República confirmó su identidad mediante pruebas de ADN. Más de un mes después, el periodista Antonio Nieto, especializado en seguridad, reveló haber tenido acceso a más de 25 fotografías forenses tomadas del cadáver en la morgue. Según el testimonio del periodista, el cuerpo mostraba cabello negro muy corto, sin tatuajes visibles.
Lucía una barba de candado cuidada y recién teñida, no natural, sino resultado de un injerto de barba que mantenía con tintes y tratamientos específicos como Just For Men. El rostro aparentaba menos edad, alrededor de 10 años menos, con signos de procedimientos estéticos como lifting facial. La boca abierta dejaba ver dientes blanqueados y perfectamente alineados. Los ojos permanecían abiertos, lo que el periodista asoció a una muerte súbita, con presencia de sangre coagulada en la boca pese al trabajo de peritos.
Estas características contrastan con las imágenes públicas previas del capo, generalmente con bigote ligero y aspecto más envejecido. La descripción revelada indica que “El Mencho”, era un sujeto que gustaba de cuidar su imágen, le gustaba verse guapo. El gobierno mexicano no difundió las imágenes para evitar una posible reacción violenta del CJNG, aunque el expediente, incluidas fotos y análisis, se compartió con autoridades estadounidenses.
