En la mañana del Viernes Santo, día central de la Semana Santa cristiana que conmemora la crucifixión de Jesucristo, fieles del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en la capital de San Luis Potosí, encontraron en el atrio del templo una cabeza de chivo envuelta en una manta. Sobre ella aparecía escrito en letras rojas el mensaje: “El sacrificio se hace ofrenda”. El hallazgo generó alarma y temor entre los feligreses debido a la fecha religiosa y el carácter perturbador del acto.
Poco después, personas no identificadas retiraron el elemento del lugar. No se reportan detalles oficiales sobre una investigación policial ni identificación de los responsables. Las fotos que capturaron los transeúntes y feligreses fueron compartidas y difundidas en las redes sociales. La cabeza de chivo, macho cabrío, tiene una larga asociación histórica en la tradición cristiana y occidental con la brujería y representaciones del diablo o Satanás, especialmente desde la Edad Media.
Esto se debe a rasgos como los cuernos, la barba y las pezuñas, que han sido vinculados simbólicamente al maligno, por ejemplo, en figuras como Baphomet. El sacrificio de cabras también aparece en algunos contextos de rituales esotéricos o de “magia negra”. Medios locales y nacionales titularon el suceso como posible “ofrenda satánica”, aunque no existe confirmación oficial de que se trate de un ritual organizado
