El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 28 de febrero de 2026 el inicio de una operación militar masiva y conjunta con Israel contra Irán, denominada en algunos reportes como “Epic Fury” o similar. En un video de ocho minutos difundido en Truth Social, Trump afirmó que el objetivo es defender a Estados Unidos eliminando “amenazas inminentes” del régimen iraní, al que calificó de “dictadura radical muy mala” y “grupo salvaje”. Aunque el ataque se centra inicialmente en destruir el programa nuclear (que Trump asegura haber ya “obliterado” en parte en junio previo), la industria de misiles, la marina y proxies terroristas, el discurso cruza un umbral explícito: llama directamente al pueblo iraní a levantarse y derrocar al régimen instaurado tras la Revolución Islámica de 1979.
Las frases clave que emitió Trump en conferencia de prensa incluyen: “Al pueblo iraní le digo que la hora de su libertad está a su alcance”. “Cuando hayamos terminado, tomado su Gobierno. Será de ustedes para que hagan con él. Esta será probablemente su única oportunidad en generaciones”. Exigió la rendición total de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), la policía y el ejército, ofreciendo amnistía a cambio, o amenazando con “muerte segura”.
Medios como Proceso, Europa Press, ABC y otros reportan que Trump busca explícitamente la eliminación de las estructuras de poder clerical y militar establecidas en 1979 (estamento clerical, Guardia Revolucionaria y programa nuclear como símbolo), lo que equivale a un llamado abierto a cambio de régimen y al fin de la Revolución Islámica como sistema político-teocrático. Irán respondió con represalias masivas contra bases estadounidenses e israelíes en la región, mientras Trump advirtió posibles bajas estadounidenses. Esta declaración marca un giro respecto a administraciones previas, que evitaron invocar directamente el derrocamiento del régimen de los ayatolás.
