Hace unos días, después de que abatieron al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, circuló una información en la que dieron a conocer una supuesta amenaza de parte del cártel. El mensaje que anotaron fue que si no entregaban el cuerpo de su líder correría sangre. Especificaron que los que pagarían las consecuencias serían personajes del sector político y personas inocentes. La amenaza de parte del cártel preocupó a los ciudadanos, sin embargo, el gobierno no confirmó su veracidad. Lo cierto es que el 28 de febrero del presente año el cuerpo de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes fue entregado a sus familiares.
El cuerpo había permanecido bajo resguardo en las instalaciones forenses de la FGR, en la Ciudad de México desde el abatimiento, que ocurrió durante un enfrentamiento con fuerzas federales y generó actos de violencia en varios estados. En el comunicado de parte de la Fiscalía General de la República anotaron: «La Fiscalía General de la República (FGR) informa que, luego de agotar todos los procedimientos protocolarios necesarios, entregó el cuerpo de Rubén “N” a sus familiares. Para tal efecto, se realizaron pruebas genéticas para confirmar que efectivamente existían lazos consanguíneos entre quien solicitó la entrega y el occiso».
Tanto familiares de “El Mencho”, como sus sicarios esperaban el cuerpo para darle digna sepultura. La pregunta es, una persona de la calidad de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, que fue el responsable de tantas muertes en México, ¿merece una digna sepultura? ¿Usted qué opina?
