Si por Andrés Manuel López Obrador hubiera sido, ni el Ejército mexicano ni la Guardia Nacional hubieran seguido las indicaciones del gobierno de Donald Trump, quien desde hace mucho tiempo tenía ubicado a Nemesio Oseguera, alias El Mencho. Tocó a la presidenta de México tomar esa decisión. En un comunicado la jefa de Prensa del gobierno de Estados Unidos declaró: «Estados Unidos brindó apoyo de inteligencia al gobierno mexicano para asistir en un operativo en Talpalpa, Jalisco, México, en el que se eliminó a Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, un infame capo de la droga y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
»“El Mencho” era un objetivo prioritario para los gobiernos de México y Estados Unidos, por ser uno de los principales traficantes de fentanilo a nuestro país. El año pasado, el presidente Trump designó con razón al Cártel Jalisco Nueva Generación como Organización Terrorista Extranjera, porque eso es precisamente lo que es. En este operativo, tres miembros adicionales del cártel fueron asesinados, tres resultaron heridos y dos fueron arrestados.
El presidente Trump ha sido muy claro: «Estados Unidos garantizará que los narcoterroristas que envían drogas letales a nuestra patria se vean obligados a enfrentar la ira de la justicia que merecen desde hace mucho tiempo. La administración Trump también elogia y agradece a los militares mexicanos por su cooperación y la exitosa ejecución de esta operación». Dice Karoline Leavitt que su gobierno elogia a los militares mexicanos por su “cooperación” en una operación que ellos tomaron en sus manos.
