La Comisión Europea abrió el 17 de febrero de 2026 un procedimiento formal de investigación contra Shein bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA), la normativa que obliga a las grandes plataformas online a mitigar riesgos para los usuarios. Los principales puntos bajo escrutinio son: Venta de productos ilegales en la UE: la investigación examina los sistemas de Shein para limitar la oferta de artículos prohibidos, incluyendo contenido que podría constituir material de abuso sexual infantil, como muñecas sexuales con apariencia infantil (child-like sex dolls), armas y otros productos no conformes con la legislación europea (ropa, cosméticos, electrónicos, etc.).
Este tema escaló tras denuncias en Francia en noviembre de 2025. Diseño adictivo del servicio: se analiza el riesgo para el bienestar mental de los usuarios derivado de mecánicas como sistemas de puntos, recompensas por engagement, gamificación y otras funciones que fomentan compras compulsivas o uso prolongado.
Falta de transparencia en los sistemas de recomendación: la opacidad de los algoritmos que sugieren productos y contenido a los usuarios. La Comisión ya había solicitado información a Shein en varias ocasiones (junio 2024, febrero 2025 y noviembre 2025). Si se confirma incumplimiento, Shein podría enfrentar medidas correctivas o multas significativas (hasta el 6% de sus ingresos globales anuales según la DSA).
