Estando en una celda del Reclusorio Norte, Javier Duarte de Ochoa presumía las fotos de sus hijos en un colegio privado de Inglaterra; uno de los colegios más caros de Londres. Presumía Javier Duarte que él sí podía pagar esos colegios. ¿Con qué dinero? Pues con el dinero que se robó del gobierno de Veracruz, gobierno que robó incluso a las personas discapacitadas. La Fiscalía General de la República (FGR) presentó recientemente una nueva imputación contra Javier Duarte de Ochoa, exgobernador de Veracruz, por el delito de peculado. El caso se refiere al presunto desvío de cinco millones de pesos provenientes de subsidios federales destinados a un Fondo de Apoyo a Personas con Discapacidad en el estado, durante el año 2012.
Según la acusación de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, estos recursos federales, etiquetados específicamente para apoyar a personas con discapacidad, fueron desviados de su propósito original. El delito de peculado en esta modalidad puede acarrear una pena de hasta 14 años de prisión.
Esta imputación se dio en el contexto de una audiencia en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, que ha sido aplazada en varias ocasiones (incluyendo por tácticas dilatorias atribuidas a la defensa y ausencias de abogados). La FGR busca vincular a proceso a Duarte por este hecho, lo que podría impedir su liberación anticipada programada para abril de 2026, al concluir su sentencia actual de nueve años por otros delitos (como asociación delictuosa y lavado de dinero).
