Las muertes de Alex Pretti y Renée Good en Minneapolis, ocurridas en enero de 2026, han reavivado la confrontación legal entre estados gobernados por demócratas y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en el contexto de la agresiva política migratoria de la segunda administración Trump. El 7 de enero de 2026, Renée Nicole Good (37 años, madre de tres hijos, poeta y residente estadounidense) fue abatida a tiros por un agente de ICE mientras observaba una operación en su vehículo en una calle residencial de Minneapolis. La versión federal alegó defensa propia ante un supuesto intento de atropello, pero una autopsia privada encargada por la familia reveló múltiples heridas de bala (incluida una en la cabeza) y contradijo la narrativa de amenaza inminente, lo que desató protestas masivas.
El 24 de enero, Alex Jeffrey Pretti (37 años, enfermero de cuidados intensivos en un hospital de Veteranos de EE.UU. y ciudadano estadounidense) fue baleado mortalmente por agentes de la Patrulla Fronteriza y CBP durante una protesta contra las operaciones de ICE (tras haber participado en vigilias por Good). El forense de Hennepin County clasificó su muerte como homicidio por heridas de bala múltiples. Videos y testigos muestran un forcejeo previo, y la administración inicialmente lo presentó como amenaza armada, versión que se debilitó con evidencia posterior. Ambos casos ocurrieron en el marco de la Operación Metro Surge, un despliegue masivo de agentes federales en Minnesota (ciudad y estado con políticas de “santuario” que limitan la cooperación con ICE).
Las muertes de dos ciudadanos estadounidenses —no migrantes— generaron indignación bipartidista, investigaciones del Departamento de Justicia (al menos en el caso Pretti por derechos civiles), foros en el Congreso y un informe de demócratas del Comité de Supervisión que atribuye los hechos a “políticas extremas, tácticas violentas y cultura de impunidad” de la administración Trump. Mientras el Congreso negocia restricciones a ICE como condición para financiar el DHS, las legislaturas estatales avanzan proyectos que desafían directamente la agenda federal, argumentando violaciones constitucionales (como la Décima Enmienda) y abusos sistemáticos. Las muertes han erosionado aún más la imagen de ICE en encuestas y han forzado un repliegue parcial de agentes en Minnesota, pero han intensificado el choque entre poderes estatales y federales en materia migratoria.
