El municipio de Salamanca, Guanajuato, concentra la mayor incidencia: desde 2019 se reportan al menos cinco ataques en sus canchas, con 27 muertos (casi el 48% del total nacional) y 25 heridos. La violencia escaló notablemente a partir de 2025, en el contexto de la pugna territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), que disputan el control de huachicoleo, narcomenudeo y extorsión —incluyendo cobro de piso a ligas y equipos locales—.
Un ejemplo reciente fue la masacre del 25 de enero de 2026 en las canchas de Loma de Flores (Salamanca), donde un comando armado mató a 11 personas (incluyendo presuntos escoltas ligados al CJNG) e hirió a otras 12 tras un partido de liga llanera. Autoridades federales atribuyeron el ataque a “Los Marros”, célula del CSRL. Aunque se han documentado casos aislados en estados como Guerrero (al menos 8 muertos en 3 incidentes), Nuevo León (vinculados a extorsión), Michoacán, Zacatecas, Hidalgo y otros, Guanajuato —especialmente la zona Salamanca-Irapuato-Celaya— lidera la estadística por la intensidad del conflicto entre cárteles.

