Se acuerda usted de que la presidenta Sheinbaum presumía que Donald Trump la había llamado una líder “maravillosa e inteligente”. Trump sólo podría haber lanzado esos halagos a una persona sumisa, lista para cumplir sus caprichos. Hace unos días anticipamos que nos habríamos de enterar de las cosas que la presidenta de México cedió a Donald Trump. Hace unas horas el mismo Adán Augusto López declaró en conferencia de prensa que dejaba la Junta de Coordinación Política en manos de Ignacio Mier.
El senador, amigo del líder de “La Barredora”, declaró: «Soy un soldado más de la Cuarta Transformación, y, por ende, pues estaré haciendo trabajo legislativo los días que corresponde estar, pero voy a hacer también trabajo territorial, que requiere de todo nuestro esfuerzo, nuestra entrega, nuestro compromiso, y yo a este movimiento no le voy a fallar nunca, siempre he estado ahí cuando se me ha requerido, y lo seguiré haciendo».
Algunos columnistas han anticipado que Adán Augusto no tarda en salir del país, rumbo al exilio en alguna embajada “amiga”, es decir, una embajada lo más lejos posible de México, lejos de Estados Unidos.
