Al parecer Claudia Sheinbaum esa mañana “desayunó gallo” o quizá se enteró que Donald Trump andaba diciendo que ella obedecía sus órdenes de no mandar petróleo a Cuba. La presidenta, en lugar de pararse a posar las fotos, se volteó engallada y mientras los señalaba con el dedo les dijo: «Todos ustedes a trabajar más con la gente, en vez de estar allá».
Con “allá” se refería a la Ciudad de México, donde parece que los funcionarios aludidos se la pasan grillando. Dicen, los que andan cerca de la presidenta Sheinbaum, que la señora anda de muy mal humor, o como se dice coloquialmente, “anda de pocas pulgas”. Al parecer para andar bienhumorada los halagos lisonjeros de Donald Trump no le han bastado.

