Donald Trump, como dicen en el rancho, «no da paso sin huarache». Sus declaraciones en contra de México, en las que señala que nuestro país está controlado por los grupos del crimen organizado, son golpes para ablandar y someter la voluntad de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sus amagos de intervenir por tierra para combatir al narco son para acalambrar a la presidenta que de inmediato buscó que el presidente Trump le tomara una llamada telefónica al menos de 15 minutos, como ella dijo. Por supuesto, desde la focalización del gobierno de México esa llamada de 15 minutos fue todo un éxito. ¡La presidenta Sheinbaum logró calmar a la fiera!
Dice Claudia Sheinbaum sobre esa llamada: «Él insistió en que EU puede ayudar en otros temas, pero dijimos que no es necesario por la soberanía de México». Trump le preguntó a la presidenta de México su opinión sobre la captura de Maduro: «Él me preguntó mi opinión sobre la situación en Venezuela y le dejamos muy claro que en nuestra Constitución nos mostramos en contra de las intervenciones». Supuestamente la respuesta dejó muy conforme al presidente Trump.
La presidenta aseguró: «Quedó muy claro en la conversación que hay coordinación, cooperación y que seguiremos trabajando en conjunto en ese marco». Por supuesto, esperamos la versión de Trump, una versión que seguramente no será tan tersa como la que plantea la presidenta de México. Al rato nos vamos a enterar de qué pidió a cambio Donald Trump a Claudia Sheinbaum por este tiempo de gracia.
