El viernes 9 de enero de 2026, la justicia suiza decretó prisión preventiva para Jacques Moretti, propietario del bar Le Constellation ubicado en la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana (cantón de Valais), escenario de la tragedia ocurrida en la madrugada del 1 de enero. El incendio, que dejó un saldo de 40 personas fallecidas (la mitad de ellas menores de edad, con edad media aproximada de 19 años) y 116 heridos (83 de ellos aún hospitalizados en unidades de quemados en varios países), se originó presuntamente por el uso de bengalas colocadas en botellas de champán que encendieron el material altamente inflamable del techo, espuma insonorizante.
Moretti, de nacionalidad francesa y origen corso, junto a su esposa Jessica, copropietaria, están siendo investigados por delitos de homicidio por negligencia, lesiones corporales por negligencia e incendio por negligencia. La Fiscalía solicitó y obtuvo la medida cautelar para Jacques Moretti argumentando riesgo de fuga, debido a su nacionalidad francesa, movilidad internacional previa (Córcega, Alta Saboya y Suiza) y antecedentes penales en Francia (condena en 2008 por proxenetismo agravado). Su esposa quedó en libertad.
La decisión representa un cambio respecto al 4 de enero, cuando la Fiscalía había rechazado esta medida. La instrucción penal se abrió apenas dos días después del siniestro y se intensificó tras el interrogatorio de casi siete horas al que fue sometida la pareja este viernes en Sion. Cabe destacar que el local no había recibido inspecciones de seguridad desde 2019-2020, según admitió el alcalde de Crans-Montana, lo que ha generado críticas sobre posibles fallas en los controles periódicos. El mismo día de la detención se realizó una ceremonia nacional de homenaje a las víctimas en Martigny, con la presencia del presidente suizo Guy Parmelin, así como de los presidentes de Francia e Italia, mientras las campanas de las iglesias de todo el país repicaron en memoria de los fallecidos.
