Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó y mató a Renee Nicole Good, una mujer estadounidense de 37 años, en el sur de Minneapolis (cerca de las calles 34th y Portland Avenue), durante una amplia operación de redadas migratorias desplegada por la administración Trump. Versiones contradictorias. Por un lado las autoridades federales, DHS y secretaria Kristi Noem, afirman que la mujer intentó atropellar a agentes con su vehículo en un “acto de terrorismo doméstico”, y que el agente actuó en defensa propia, temiendo por su vida y la de sus compañeros.
Por otro lado, las autoridades locales, entre ellos el alcalde Jacob Frey, gobernador Tim Walz y jefe de policía Brian O’Hara, rechazan rotundamente esa narrativa, señalando que los videos del incidente muestran que la mujer intentaba maniobrar o alejarse, no atacar. Frey calificó la versión federal como “mentira”, y exigió la salida inmediata de ICE de la ciudad, acusando a los agentes de generar caos.
El suceso ocurrió en medio de un operativo masivo con más de 2.000 agentes federales en las Ciudades Gemelas, Minneapolis-St. Paul, que ha generado protestas, uso de gas pimienta y una vigilia en el lugar. La víctima no era objetivo de la redada y era ciudadana estadounidense. Se investigan los hechos por agencias federales y estatales. Los ciudadanos exigen justicia. Exigen que el suceso tenga un castigo para quien disparó.
