En la madrugada del 3 de enero de 2026, Estados Unidos llevó a cabo una operación militar a gran escala en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados fuera del país, según anunció el presidente Donald Trump. Maduro enfrentará cargos por narcoterrorismo en EE.UU. En respuesta, altos líderes chavistas han llamado a la defensa nacional.
Por parte de Diosdado Cabello, ministro del Interior, instó a la movilización de colectivos armados “alerta, los motorizados alerta”, enfatizando calma y confianza en el liderazgo político-militar, mientras destacaba patrullajes en Caracas. Por otro lado, Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, denunció la “más criminal agresión militar” y ordenó el despliegue total de fuerzas terrestres, aéreas, navales, fluviales y misilísticas.
Delcy Rodríguez, vicepresidenta, exigió “prueba de vida inmediata” de Maduro y confirmó la activación de planes de “fusión cívico-militar-policial” para la defensa integral. El régimen decretó el “estado de Conmoción Exterior”, activando movilización general y planes de defensa nacional para “derrotar la agresión imperialista”. Pese a la captura de Maduro, la cúpula chavista mantiene el control militar y llama a la unidad y resistencia. La situación permanece tensa en Caracas, con despliegues de fuerzas y calma relativa reportada.
