Dice el gobierno de Rocío Nahle que el tema de los bonos de fin de año a los trabajadores de Salud se trató de una simple “confusión”. Así como también dijo de la tragedia en Poza Rica: «Se desbordó un ligeramente el río». En un comunicado de prensa el gobierno de Veracruz anota: «Rocío Nahle precisó que la confusión generada por información contradictoria en los sobres entregados por la empresa proveedora será corregida, a fin de evitar riesgos para el personal, como la posible retención de tarjetas en cajeros automáticos no autorizados para dichas operaciones. Asimismo, informó que se trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Finanzas y Planeación y las empresas participantes para que el próximo lunes se habiliten formalmente ambas modalidades, en beneficio de aproximadamente 19 mil trabajadoras y trabajadores en todo el estado».
Es decir, en ningún momento hubo intención de transar a los trabajadores de Salud ni de lucrar con un bono que obligaba a los empleados estatales a comprar sí o sí, sus productos en las tiendas Chedraui de Veracruz. Por supuesto, el negocio se le cayó a quienes habían realizado el convenio con tiendas Chedraui. Imagine, 19 mil empleados de Salud gastando casi 15 mil pesos en productos de esa tienda, bien merecían una comisión de un 15 o 20 por ciento para el que haya concertado ese arreglo.
Ahora, el gobierno de Veracruz pretende que los trabajadores de Salud le den las gracias a la gobernadora Nahle por haber respetado el derecho de los trabajadores de decidir en dónde gastar su dinero. ¿En serio? ¿Le van a dar las gracias a quien pretendió transarlos?
