El sábado 6 de diciembre de 2025, una explosión de un coche bomba frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria en Coahuayana, Michoacán, dejó un saldo de al menos cinco personas fallecidas y 12 lesionadas, según reportes iniciales de la Fiscalía General de la República. El vehículo, procedente de Colima detonó en la carretera 200, en un contexto de violencia ligada al crimen organizado en la región. En su conferencia matutina del 8 de diciembre, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llamó a esperar las conclusiones de la investigación en curso, enfatizando que cualquier decisión debe basarse en evidencia verificable, como revisiones de cámaras de seguridad y peritajes forenses, en lugar de especulaciones.
Inicialmente clasificado como terrorismo por la FGR, el caso fue reclasificado a delincuencia organizada, a cargo de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), en coordinación con el Gabinete de Seguridad federal (incluyendo Sedena, Semar, SSPC y Guardia Nacional) y autoridades estatales.
Sheinbaum subrayó la responsabilidad directa de la FGR en el proceso y exigió explicaciones sobre la reclasificación, conforme al Código Penal federal, para determinar causas, responsables y posibles ajustes en la estrategia de seguridad, como el fortalecimiento de inteligencia en Michoacán, prioridad desde el inicio de su administración. Anunció que el Gabinete de Seguridad presentará un informe detallado este martes 9 de diciembre en Palacio Nacional, para transparentar avances y medidas de pacificación.
