Salinas Pliego, durante varios meses, se enfrentó en una disputa en redes sociales en contra de Citlalli Hernández, quien en ese tiempo era senadora. Citlalli acusaba al empresario y el empresario la llamaba la “Cenadora” o la “Cerdadora”. Entonces Citlalli volvía al ring también con insultos, a lo que el empresario escribía sugerencias humillantes como decir que para que tuviera la boca ocupada le iba a enviar comida: «Ah como no!!!!, mire… la voy a mandar por tres tortas y 20 tacos de tripitas y todo México sabemos que usted me va a hacer caso, además con 2 cocacolitas de vidrio».
Ante semejante humillación la senadora de Morena buscó que el INE detuviera los insultos en su contra y le aplicara una sanción a Salinas Pliego, cosa que no consiguió y que le valieron más humillaciones: «No cenadora, yo quiero que me enseñe nada. Póngase a trabajar, usted que cobra doble sueldo nada más para estar haciéndole al pendjo aplastada en una silla, deje de tragar para ayudar a detener la hambruna mundial».
Pues como si no fuera suficiente, ya como secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández se atrevió a declarar que Salinas Pliego con su televisora es un «traficante de influencias». Parece ser que la señora Citlalli Hernández no ha tenido suficiente y pide a gritos más.
