La situación que viven los jóvenes en México no es nada halagüeña. De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, 40 por ciento de los jóvenes entre 20 y 29 años están sin empleo. Ahora bien, si tomamos en cuenta que muchos jóvenes han optado por el comercio informal, el porcentaje de jóvenes que no poseen un trabajo formal, establecido y con derechos sociales es todavía mayor. Señala el periódico El Universal: «La tasa de desocupación juvenil en México asciende a 5.9% de la Población Económicamente Activa, es decir, más del doble de la observada en el resto de los sectores del país, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), ubicó el desempleo de los jóvenes en 4.8% hasta el primer trimestre de 2024».
Sobre la situación de los jóvenes en México Paloma Sánchez, presidenta de la Comisión de la Juventud del Senado declaró: «A pesar de que tenemos un bono demográfico y un enorme potencial gracias a su talento y ganas de superarse, 7 de cada 10 que nacen en la pobreza están destinados a permanecer en ella para toda su vida».
Este último dato es demasiado preocupante. Sin embargo, las políticas sociales del gobierno no se enfocan en crear fuentes de trabajo, sino en ofrecer dádivas a estas personas destinadas a la pobreza.
