La presidenta Sheinbaum y el fiscal Gertz Manero dicen, que la muerte del capitán de navío Abraham Jeremías Pérez Ramírez, titular de la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, quien apareció en una lista de implicados en el huachicol fiscal, no tiene nada que ver con el caso de los buques confiscados con combustible ilegal. Dicen que su “suicidio” tiene otro tipo de causa. El periódico El Universal, en su editorial Bajo Reserva, lanza una hipótesis diferente: «En momentos en los que el actual gobierno ha lanzado una batida contra la corrupción en las filas de la Secretaría de Marina para llevar ante la justicia a militares que participaban en redes de robo de combustible, ayer se informó que el capitán de navío Abraham Jeremías Pérez Ramírez, titular de la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, se suicidó en el mismo complejo.
»El marino fue señalado de presuntamente recibir sobornos relacionados con el contrabando de huachicol fiscal del megadecomiso de 10 millones de litros de diésel en Tampico, Tamaulipas, en marzo pasado.
»Nos hacen ver que de haber sido sometido a la justicia el capitán pudo haber dado datos sobre más operaciones relacionadas con el huachicol y pudo haber entregado a otros militares, sin embargo, eso ya no podrá ser pues, para algunos quizá su suicidio resultó muy oportuno. ¿Se investigará a fondo su muerte?» Ya van varias muertes por causa del huachicol fiscal y del trasiego de combustible ilegal, pero al parecer ni para la presidenta ni para Gertz Manero, esas muertes tienen que ver con el crimen que ha azotado a este país durante años.
