Ahora resulta que Ovidio Guzmán, hijo de el Chapo Guzmán, es mismísimo hijo de “satanás”. Ahora que el gobierno de los Estados Unidos está negociando con él, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana, se acuerda de los policías caídos, de las muertes que ha causado, según él 10 militares muertos y 19 heridos, bajas que, cuando se detuvo a Ovidio, no se mencionaron. Señala García Herfuch: «Fue un gran esfuerzo por las autoridades mexicanas, perdieron la vida militares, así como la entrega de 29 criminales, son personas que afectaban a nuestro país».
Teme el gobierno de Claudia Sheinbaum lo que Ovidio Guzmán, como informante, pueda decir: «Sería lamentable que el gobierno de Estados Unidos sólo lo utilice como informante sin hacer justicia pues en la detención de “El Chapito” se contabilizaron cerca de 10 militares muertos y 19 heridos». Por supuesto, cuando López Obrador liberó a Ovidio Guzmán, no se pusieron a pensar en todo el daño que causaba uno de los líderes del Cártel de Sinaloa.
Varios miembros de la familia de Ovidio Guzmán, incluyendo a su madre, fueron recibidos por el gobierno de los Estados Unidos, quienes les brindarán protección. ¿Protección a cambio de qué? Si el gobierno de Donald Trump ya está retirando visas a alcaldes y gobernadoras ligadas al crimen organizado, lo que se espera es un golpe directo contra este narcogobierno.
