Es un lugar común, pero cuando una persona muere, es cuando los demás descubren sus virtudes. De Paquita la del Barrio todo mundo habla maravillas, todo mundo dice que la señora fue un ángel, que fue maravillosa, generosa y humana; por supuesto deben tener razón. Pero hay personas que la trataron a Paquita la del Barrio y los recuerdos que tienen de ella no son los más halagüeños. La tachan de prepotente y grosera. Uno de los que la conoció dijo que «romantizar viejas ojetes no las hace santas». Sus razones tendrán. Por cierto, la noche del velorio de la cantante, el cual se llevó a cabo en la funeraria Bosques del Recuerdo de Xalapa, Veracruz, se suscitó un hecho lamentable protagonizado por una mujer, que se dice pariente de Paquita la del Barrio.
Mientras los medios de comunicación transmitían desde la calle de Murillo Vidal, afuera de Bosques del Recuerdo, una mujer les arrojó café caliente y agua a los reporteros, quienes sólo hacían su trabajo. Al momento de arrojar el café caliente gritó: «Dejen de estar lucrando con el dolor ajeno hijos de su put@ madre».
Los reporteros increparon a la mujer, quien no se identificó. En algún momento, cuando le reclamaron por su actitud, diciendo que ellos sólo estaban haciendo su trabajo, la mujer se refirió a su madre y dijo: «La que está muerta en este pinche momento. Chinguen su put@ madre». No se sabe si esa mujer es familiar de Paquita la del Barrio, pero de alguna manera la mujer dio el tono soez al velorio, tan soez como algunos que la conocieron, recuerdan a Paquita.