Sin embargo, problemas de salud mental, marcados por un diagnóstico de esquizofrenia y la ruptura de su matrimonio en 2005, la dejaron desprotegida en un país extranjero. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre episodios de indigencia y breves periodos de ayuda institucional.
En redes sociales, usuarios compartieron imágenes y relatos que evidencian su situación actual, describiéndola como amable pero evasiva, al parecer atrapada entre recuerdos confusos y su nueva realidad. La historia de Elena ha despertado solidaridad entre quienes la conocieron en su esplendor, pero también subraya las dificultades que enfrentan muchos ex deportistas tras abandonar el escenario público.

