Para algunos vecinos de Otatitlán el señor es un simple “prieto” con muchos traumas y complejos que nunca superó en la infancia, y esos traumas son lo que lo vuelven peligroso, por el poder que concentra. Éric Cisneros usa a la Fiscalía y a la SSP cómo verdaderos brazos armados para ejecutar venganzas personales que solo están destruyendo a Veracruz. El famoso Bola 8 se escuda en el discurso racial cuando le exigen rendir cuentas.
Aquí de lo que se trata es de que sea investigado, juzgado y castigado porque para muchos es un delincuente y se pasa la ley por el arco del triunfo cada vez que puede. Y es que en la Fiscalía tiene de empleada a Verónica Hernández Giadáns. La familia de Cisneros Burgos eran personas del pueblo, gente común, que son ampliamente conocidos en esa cabecera. Para los vecinos de Otatitlán es mejor que este señor deje de alucinarse como un afrodescendiente, intentando usar ese discurso como bandera. Ya lo hemos dicho, Bola 8 solo tiene negra el alma y la entraña.
