Coatepec, caos y raterías; su primer regidor drogadicto y golpeador de mujeres

Coatepec
Coatepec FOTO: WEB
- en Opinión

Edgar Hernández* / Bien se dice que los pillos se juntan con los pillos.

Desde la llegada del alcalde de Coatepec, Raymundo Andrade Rivera, de extracción morenista, a inicios del presente año, este hermoso pueblo mágico, patrimonio de la humanidad, se convirtió en un soberano desmadre.

Se entregó la plaza al crimen organizado que ha hecho de las suyas al imponer el cobro de piso, los levantamientos y control de una parte de la obra pública.

Asimismo las instituciones de gobierno fueron dispuestas para la familia y las regidurías (electas) en bastiones a modo, con gente de baja estofa señalados como golpeadores de mujeres, drogadictos y transas.

Por ello, Coatepec se ha convertido en uno de los lugares más inseguros de Veracruz. Hoy, Coatepec es un lugar donde paulatinamente está dejando de ir el turista local los fines de semana.

Todo inició con el desalojo de vendedores con el uso de la fuerza pública –loable para muchos-, no así para la ciudadanía que constató como se entregaron los espacios a los tramposos de “Antorcha Campesina”.

Todo al amparo y visto bueno de Raymundo, quien ha hecho de Coatepec el imperio de los asaltos, denuncias de comerciantes y empresarios del menudeo por la ausencia de seguridad y la ciudadanía misma por las repetidas violaciones a los derechos humanos, expuestos ante la Comisión de Derechos Humanos (Expediente NOQ-057-2022) y la Fiscalía del estado (FECCEV/605//2022)… sin respuesta.

Otra de las “virtudes” de este alcalde es que es un verdadero huevón. Simplemente no va a la oficina. Desde el arranque, entregó los trastos sucios a la Síndica, Lidia Rubí Martínez y a la Regidora Tiziana Quijada, que son manejadas desde Xalapa ¿adivinen por quién? Pues ni más ni menos que por el Bola #8, según reseña Salvador Muñoz en su acreditada columna “Los Políticos”.

También incrustada en el poder está la hermana del alcalde, Cristina Andrade Rivera, quien desde el DIF municipal mueve los hilos de poder del ayuntamiento.

Sin embargo, lo grave es la ausencia de gobernabilidad ha dado lugar –como lo escribe Mary Paz Rojas, en “El Regional”, a serios problemas como el de la basura.

“Son 70 toneladas diarias las que arroja la ciudad, mismas que se mueven a ¡Altotonga!”.

“A ello se debe la caída del Turismo, sostiene Mary Paz, quien llama a las autoridades a superar la ineficiencia ya que la ciudadanía está inconforme”.

El fondo del asunto de la basura –sin aludir al alcalde- está en que los desechos están concesionados a la empresa “Rento LPSA de CV” concesionada a Diego Aguirre Peña, “amigo cercano tanto del alcalde como del Tesorero, según revela el columnista Omar Zúñiga.

Pero bueno, la joya de la corona de todo este desmadre, tal como reseñamos al inicio de esta columna, se la lleva el Regidor Primero, Aldo Antonio Trejo Morales, quien ha sido denunciado ante las autoridades ministeriales, en repetidas ocasiones, por maltrato y abuso de mujeres –su propia esposa, después de la vida de infierno a la que la llevó, se divorció sin recibir pensión alguna para los hijos como mandata la ley.

Este pájaro de cuenta, según consta en testimonios escritos y fotografías, es “alcohólico y drogadicto; consume Whisky cocaína”… (Ver fotos abajo, están buenísimas)

Y va de nuevo la pregunta ¿A qué partido pertenece?.. A Morena, obvio.

Recientemente esta fichita que presume de tener “Alto Poder”, tomó en semanas anteriores, un automóvil ajeno mismo que destrozó al conducirlo en estado inconveniente tras lo cual Annuar García Rivera –dueño del auto- lo ha denunciado en seis ocasiones, pero todo se atora cuando llega al juzgado segundo donde han dado carpetazo al juicio de amparo indirecto 973/2022 presentado por el afectado.

Este Regidor Primero, Aldo Antonio Trejo Morales ha sido señalado asimismo por las trabajadoras del municipio de abuso de autoridad, de regaños, gritos y malas palabras contra su propia secretaria Marat Domínguez, quien se niega a denunciarlo “para no perder la chamba”.

Todo un lio.

Todo un contubernio. Todo solapado por la autoridades municipales y la complacencia de gobierno de Cuitláhuac García de “defender a los suyos a como dé lugar”.

Coatepec, en efecto, es un pueblo mágico en donde se levanta la chistera y “Nada por aquí… ¡Nada por acá!”.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo

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