Sin embargo, llama mucho la atención, que a pesar de que hay trabajadores que buscan participar de manera legal, éstos son coaccionados por la gente de Romero Deschamps. Esta situación también se viene dando en el sindicato de ferrocarrileros, y en el de electricistas, donde de manera viciada y ante acusaciones de coacción, se volvió a elegir a Martín Esparza.
Pero donde se repite esta misma historia es en el SNTE, donde Alfonso Cepeda se ha valido de toda clase de artimañas para que sus incondicionales aplasten a la oposición. Estas condiciones sólo reflejan falta de interés del Gobierno Federal para meter orden y, que en verdad, se den elecciones verdaderamente democráticas. ¡Ya basta de simulaciones!
