Otro reportero asesinado en el Estado color de rosa

Reportero
Jacinto Romero Flores FOTO: WEB
*Otra vez Cuitláhuac dice que ahora si habrá justicia
*Jacinto R. estaba amenazado y la CEAPP lo ignoró

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / EN UN Estado donde la simulación se impone a la realidad, el asesinado de otro periodista en la región de las Altas Montañas viene siendo para el Gobernador Cuitláhuac García Jiménez como el segmento final del “Canto a Teresa” de José de Espronceda: “Que haya un cadáver más ¿qué importa al mundo?”. Y es que en el farsante gobierno de la 4T puede ocurrir cualquier desgracia, y basta con que el titular del poder Ejecutivo salga a la palestra y asuma que: “no se permitirá que intenten amedrentar a la población, mucho menos a los periodistas (y sin embargo sucede), por lo que cualquier intento en ese sentido no quedará impune (y a pesar de la bravata engañosa nada se resuelve). Y es que la mañana de este jueves, el reconocido periodista y locutor de radio, Jacinto Romero Flores fue asesinado a balazos en la unidad habitacional Potrerillo, municipio de Ixtaczoquitlán cuando circulaba en su vehículo Aveo placas de circulación YNJ.599-A. A Romero Flores lo habían amenazado de muerte en varias ocasiones como resultado de su actividad periodísticas, y aunque denunció los hechos y pidió el apoyo oficial, nadie le hizo caso con aquello de la alucinante austeridad, ni siquiera la Comisión Estatal para La Atención y Protección de Los Periodistas que no deja de ser un elefante blanco que sirve para maldita sea la cosa, a no ser cobrar los abultados sueldos de sus integrantes despreocupados totalmente del gremio, e incapaces de levantar la voz por temor a perder su prerrogativas. Como dice el adagio popular: calladitos se ven más bonitos, aunque seguramente luego del niño ahogado se desgarrarán las vestiduras pero sin tocar ni al Gobernador o los funcionarios cercanos.

DE ACUERDO a indagaciones, el ahora occiso publicó varias notas del municipio de Texhuacan, en la Sierra de Zongolica, difundiendo que familiares de funcionarios municipales habían balaceado a un joven en una fiesta. No se sabe si la agresión parte de ese hecho o de muchos otros que plasmó con su pluma, pero su cuerpo quedó al interior de su automóvil color rojo con varios impactos de bala en el torso. Y es que Romero cubría principalmente la sierra de Zongolica y Orizaba (de las regiones más peligrosas del Estado y, pese a ello, las autoridades no hacen nada para devolver la tranquilidad a sus habitantes), llegando a municipios indígenas donde recogía testimonios de injusticias sociales y de inseguridad y violencia. Era conocido también por apoyar a personas que se lo pedían, además de hacer constantes campañas de ayuda a enfermos, y publicaba paralelamente una columna política con su alter ego: “El Enano del Tapanco”, y apenas este 17 de agosto había cumplido años de vida.

FUE UN crimen artero, alevoso y premeditado, y con todo y ello, el Gobernador Cuitláhuac García Jiménez, que en estos casos debería quedarse callado y ganaría más, volvió a salir con sus balandronadas copiadas burdamente al Presidente López Obrador, de que “la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública ya están tras los agresores del reportero en el municipio de Ixtaczoquitlán”, algo que con el respeto que nos merece el Ejecutivo no deja de ser una burla para los familiares del comunicador, pues de acuerdo a datos del propio Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, en el Estado la impunidad es de entre 98 y 99 por ciento, esto es, solo un 2 o 1 por ciento de los delitos que se cometen son esclarecidos, aun cuando García Jiménez sigue echando la culpa de secuestros, ejecuciones, levantones y extorsiones al ex Fiscal Jorge Winckler Ortiz, en una salida por demás innocua y hasta ridícula que busca justificar su ineptitud e indolencia. Y es que dicen que el León cree que todos son de su condición, y en ese tenor considera que el pueblo carece de inteligencia y es fácilmente manipulable.

PORQUE DEBE usted saber que en el Gobierno de Cuitláhuac, Veracruz se ha convertido en uno de los Estados más peligrosos del País para ejercer el periodismo, ya que se tienen contabilizados cinco comunicadores asesinados y un sinfín de defensores de derechos, y en ninguno de los casos se ha llegado a los autores intelectuales. De esa manera, en su primer año de su Gobierno fue acribillado el comunicador Jorge Celestino Ruiz Vázquez, reportero de un diario local. Los hechos ocurrieron la noche del 3 de Agosto del 2019 en la localidad de La Bocanita municipio de Actopan, cuando Ruiz Vázquez se encontraba en una tienda de su propiedad viendo un programa de televisión. Sujetos armados arribaron al sitio y sin mayores preámbulos lo acribillaron, en tanto los delincuentes se dieron a la fuga sin que nadie sepa a ciencia cierta quienes fueron, un caso que la Fiscalía no llevó hasta las últimas consecuencias. Otro asunto corresponde a la periodista María Elena Ferral Hernández, corresponsal de otro medio xalapeño y directora de Quinto Poder, quien fue acribillada cuando salía de una notaría pública el 30 de Marzo de 2020. De acuerdo a la versión oficial, dos sujetos se le aproximaron disparándole a quemarropa, mientras que otro le dio de puñaladas, hechos ocurridos en el centro de Papantla. Tras los acontecimientos varias personas fueron detenidas incluido un reportero, a quienes no se les ha dictado sentencia porque no les han podido acreditar el delito, mientras que de los asesinos intelectuales nada se sabe. También el periodista Julio Valdivia, de El Diario El Mundo fue encontrado sin vida la tarde del miércoles 9 de septiembre del 2020 en el municipio de Tezonapa. El cuerpo del comunicador estaba decapitado y presentaba huellas de violencia e, igualmente, de los criminales nada se sabe, muy a pesar de que en su momento el Gobernador desempolvó su disco rayado para volver al mismo estribillo de que esos crímenes no quedarán impunes, que en Veracruz se respeta la vida de los periodistas y bla bla bla, pero lo cierto es que la fecha los asesinatos siguen sin ser resueltos.

AHORA TOCO el turno a Jacinto Romero Flores, asesinado la mañana de este jueves, y otra vez el Gobernador que solo habla porque Dios le dio boca, insiste: “Estamos tras los agresores”. De acuerdo con estadísticas de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, se han contabilizado 25 periodistas asesinados durante los gobiernos del priista Javier Duarte de Ochoa (2010-2016) del panista Miguel Ángel Yunes Linares (2017-2018) y del morenista Cuitláhuac García Jiménez, y a cómo van las cosas, con ese odio acumulado del gobernante Estatal en contra de los comunicadores, algo que imita ciegamente de su tutor, Andrés Manuel López Veracruz, en Veracruz todo puede suceder en contra de un gremio que sabe de antemano que las autoridades no moverán un solo dedo para esclarecer los hechos, ya que si algo desearían sería desaparecer o deshacerse de la prensa crítica. Así de simple. OPINA [email protected]

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