Sara Ladrón, la marrullera de la UV. Hace un año decía que teníamos un gobernador que pagó la deuda; ahora sale con que el adeudo sigue

Sara Ladrón
Sara Ladrón, la marrullera de la UV. Hace un año decía que teníamos un gobernador que pagó la deuda; ahora sale con que el adeudo sigue FOTO: WEB
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Armando Ortiz / Hace un año el adeudo al SAT de junio del 2015 a noviembre del 2016 era por un total de mil 685 millones 697 mil 944 pesos. Entonces la marrullera Sara Ladrón agradecía al gobernador Cuitláhuac García el pago de esa deuda: “Estamos conscientes de los tiempos complejos que vive Veracruz y por ello más significado tiene el poder contar con un Gobierno sensible a las necesidades de la educación superior”. El mismo secretario de Finanzas, Lima Franco aseguraba: “Fueron 5 años en que se olvidaron de los reclamos legítimos de la comunidad universitaria, afortunadamente la palabra empeñada del Gobernador hoy se vuelve realidad para cumplir y dar resultados”.  

Ahora, la marrullera Sara Ladrón sale conque esa deuda no se ha pagado. Si no es así que nos explique porque pide una ampliación del presupuesto para pagar un adeudo al Sistema de Administración Tributaria desde 2014: “Es por ello que respetuosamente solicitud a usted sirva otorgar una ampliación presupuestal por la cantidad mil 682 millones 467 mil 895 pesos, cifra que podrá modificarse en tanto el SAT notifique el monto definido”.  

No son los mismos mil 685 millones 697 mil 944 pesos que supuestamente su gobernador sensible les había pagado; sólo le quitaron 3 millones para que la cifra no coincidiera del todo. Sara Ladrón, fiel a su esencia, se presta a ese tipo de juegos políticos sólo para lavarle la cara al gobierno de Cuitláhuac García y ahora reclama ese pago de la deuda pidiendo una ampliación presupuestaria; vaya marrullería. 

Cuitláhuac García manda iniciativa contra empresas fantasma; demasiado tarde, en Veracruz nunca han dejado de operar 

En marzo de 2020 LBP reveló que desde las oficinas de Avanradio operaban tres empresas que licitaban en el gobierno de Cuitláhuac García. Una de ellas Tamarindo Construcciones, cuyo titular es Carlos Ferráez Cortés; otra es Cesper Constructora, donde le opera César Augusto Perdomo; la tercera empresa es Defeve, cuya dirección es la misma que la de Tamarindo Construcciones, Manuel Ávila Camacho 42, locales 23 y 25. Todas estas empresas son utilizadas para licitar contratos en Sedarpa; aunque hay más de este mismo grupo.  

En la secretaría de Salud también señalamos un grupo de empresas fantasma como Elehnsa SA de CV y a un tal Policarpo Carvajal que ha recibido millones de pesos en contratos y que nos afirman es una persona humilde que vende limones en Cardel. En el Congreso de Veracruz operan decenas de medios fantasma, que sólo se utilizan para llenar los bolsillos de Aldo Valerio y de Juan Javier Gómez Cazarín 

Pero no son las únicas empresas fachada que hemos reportado, otros compañeros periodistas han anotado más empresas fantasma operando en el gobierno de Cuitláhuac García. Más de dos años después, al gobernador se le ocurre impulsar una iniciativa en contra de los delitos financieros y de las empresas fantasma. Demasiado tarde señor gobernador. 

Así como la obra de la calle Allende, será la ciclovía, un completo fracaso. Los ciclistas no merecen una obra improvisada; pero no hay dignidad 

Nuevamente y cada que una tormenta descargue su lluvia sobre la ciudad de Xalapa, la calle de Allende, la gran obra de la administración de Hipólito Rodríguez, se inundará una y otra vez. Sólo falta que se le ocurra abrir de nuevo la calle para poner otro tubo colector. Así como la calle Allende estará la ciclovía. Una ocurrencia que tiene divididos a los xalapeños. Los vecinos de Ruiz Cortines, los más afectados, rechazan la imposición de una obra que de origen está mal planeada, mal diseñada.  

Los ciclistas sin dignidad se conforman con ese espacio, piensan que el alcalde de Xalapa piensa en ellos y los incluye en sus proyectos. No entienden esos ciclistas que no hay tal ciclovía, no existe tal obra. Poner unos topes verdes para delimitar una ruta no es ciclovía, sobre todo porque se sigue exponiendo al ciclista a los conductores que pasarán a un lado de ellos.  

A eso agregue que los autos de los vecinos estarán sobre la vía, estorbándolos. Así como la obra de la calle Allende tuvo que ser remodelada, así la pretendida ciclovía. Ya hay trabajadores levantando los tomes que pusieron, ya están pensando en remodelar una obra que de origen es un fracaso. Si los ciclistas tuvieran dignidad exigirían una verdadera ciclovía, bien planeada y construida exclusivamente para ellos. Pero no hay dignidad. 

Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra 

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