Primero se prestó para armar un expediente con calumnias y documentos amañados. La Fiscalía de Veracruz no necesita más para ejercer injusticias por lo que, con la ayuda de Walter Sainz le puso un cuatro a Fernando Rivas. Walter Sainz, en su bajeza, citó a Rivas y a Ruperto Javier Rojo en el restaurante de Liverpool en Plaza Américas. Walter dijo que el desayuno era para ver asuntos del sindicato, del contrato colectivo.
Walter se aseguró que esa mañana Rivas y Javier Rojo estuvieran en la trampa, desayunaron, en el momento indicado dio avisó a los elementos de la Fiscalía que ya rondaban la Plaza Américas y los entregó. ¿Puede haber mayor bajeza que esta? Engañar a un adversario apelando a un gesto de conciliación para entregarlo a los lobos. Ese es Walter Sainz, el director del ITSX, responsable de la educación y de enseñar valores a miles de jóvenes. ¡Ese, muchachos, es su director! Ya vimos porque Cuitláhuac García salió tan defectuoso, tan estulto.
