Avionazo en el Cerro del Borrego

Avionazo
El avionazo en el Cerro del Borrego del 15 de diciembre de 1949 FOTO: XALAPA ANTIGUO
- en Opinión

Jorge Díaz Bartolomé / Uno de los acontecimientos más importantes que se dieron en la Sierra de Chiconquiaco en la mitad del siglo XX, fue una tragedia que hasta el día de hoy ha generado controversia por lo interesante de los hechos. Muchas son las historias que se derivaron de este desafortunado suceso, muchas son las anécdotas, pero también un regular número de fortunas nacieron alrededor de aquel accidente. Es por esto, que decido transcribir letra por letra un relato que escribió décadas después un testigo presencial, mi tío Martin Bartolomé Muñoz.

“El día 15 de diciembre del año 1949, en la casa del señor Vicente Mesa, aficionado a la radio, escuchó a eso de las seis de la tarde, que se había desviado de su ruta el avión de Mexicana de Aviación, un DC3 con destino a México-Merida. En el curso del día 16 de diciembre de ese año, se localizó el avión estrellado en el Cerro del Borrego, que se encuentra en el municipio de Chiconquiaco, con esta noticia, la Cruz Roja de Naolinco presidida por mi papá don Narciso Bartolomé Ochoa, partimos para ayudar en este accidente.

Salimos a las 6 de la mañana en una camioneta, que en esa fecha era propiedad de la ‘Fiebre Aftosa’, manejada por el señor Rodolfo Navarro, no había carretera, se transitaba sobre camino de herradura. En el camino cerca de ‘Planta del Pie’, nos encontramos en una parte del cerro, el ala del avión que se supone fue el primer impacto, en el área de la ala se vieron esparcidos billetes de a peso, cinco, diez y veinte pesos, al borde de la ladera vimos hacia abajo en una planicie a un grupo de personas armadas, era la guerrilla de chiconquiaco resguardando el lugar de los hechos. Para bajar a la ladera profunda, lo hicimos por medio de cuerdas hasta llegar al sitio donde se encontraban parte de los cuerpos destrozados.

Barranca abajo estaba el fuselaje y demás restos del avión, en esta parte, por medio de cables, subíamos atados en petates los cuerpos, los clasificábamos como ‘niño, niña, hombre, mujer’. Cuando llegamos a ‘Planta del Pie’, no había más personas que la Cruz Roja y un servidor, se hizo el descenso como lo dije anteriormente. Tomé varias fotografías de los cuales aparecen los cuerpos y personas de resguardo, las únicas que aparecieron en los diarios, fueron los negativos y fotos. Del fondo del barranco, de donde había la mayor parte de billetes por medio de una valija, lo subían a la planicie y de ahí, a la Agencia Municipal de ‘Planta del Pie’, ya de regreso para llegar a este lugar me encontré a varios reporteros y fotógrafos de los cuales no pudieron llegar al lugar del accidente.

Cuando llegué en primer lugar, me encontré con bastantes soldados, familiares de los accidentados entre ellos, dos cadetes que sus padres no los podía uno controlar. Estando yo descansando llegó un soldado y me dijo, joven mi General quiere hablar con usted, me presenté y me preguntó: joven ¿cree usted que en esta mesa haya los ocho millones de pesos? vi varios paquetes o fajos de billetes y le contesté —no señor, hay muchos billetes quemados, me retiré a donde estaba anteriormente y me di cuenta que bajaban personas con morrales llevando tortillas o alimentos para los que estaban abajo, esas mismas personas subían con las tortillas pero con billetes en medio, se dieron cuenta los soldados de esto y los arrestaban. Los mismos soldados dentro del cañón en rollizos metían los billetes. Los vecinos del lugar conociendo el terreno y veredas, en bolsas los llenaban de dinero y salían para su lugar de origen.

Me tocó ver que los militares hacían el registro a la guerrilla y otras personas, y les encontraron dinero. Salió una fotografía en el periódico El Dictamen de Veracruz donde decía, rapaces avionazo eran más o menos cuarenta personas. En la camioneta de la Aftosa, con el amigo Navarro, trasladamos varios cuerpos en petates hacia el Hospital Civil de Xalapa, no había carretera pavimentada Naolinco-Xalapa, salíamos por Las Haldas, y yo tenía que bajar para abrir los falsos y darle paso, para esto, ya olían mal los cuerpos. Cuando llegamos al hospital ya había familiares de los accidentados y mucha gente para darles algo de información. A raíz del avionazo, se supo que la nave llevaba ocho millones de pesos, gente casiques (Sic) sabían que personas tenían dinero, a algunos los colgaron para que entregarán el dinero y otros salieron sin novedad, no los molestaron, otros lo enterraron y pasando un tiempo iban por el billete. El fuselaje y motores del avión, estarán en ese lugar porque era imposible sacarlo, únicamente sacaron parte del aluminio. Esto hace más de cincuenta años de esta tragedia, muchas de las personas que intervinieron en esto han muerto, inclusive el general que estaba a su mando del avionazo”

Memorias de don Martin Bartolomé Muñoz

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