Regina y la mañanera de AMLO

Regina
Regina Martínez FOTO: WEB
- en Opinión

Salvador Muñoz / Este pasado 19 de noviembre, durante la Mañanera, me sorprendió como a muchos que una reportera de Proceso sacara el caso de Regina, “por las dudas que hay en torno a la sentencia en contra de un partícipe en el crimen” ocurrido el 28 de abril de 2012. Más me sorprendió que el presidente hiciera un compromiso: “buscar el procedimiento para reabrir el caso”.

Hablamos de hace más de quince días de este pasaje ocurrido en esa mañanera de AMLO. Y sí, se reabrió el caso, no judicial, pero sí periodísticamente… ocho años después.

Un dato más: el recuerdo que tiene el presidente de Regina Martínez…

“Conocí a Regina… me acompañó en el Éxodo por la Democracia… cubrió todo el andar, toda nuestra trayectoria en Veracruz en 1990-91, como reportera de Proceso. Entonces, la conocí muy bien, una periodista incorruptible, profesional”.

El Éxodo por la Democracia: Allá por 1991, López Obrador, en ese entonces presidente del PRD en Tabasco, encabeza este movimiento (de otros más al paso del tiempo) como protesta contra el fraude en las elecciones municipales. El Éxodo sale de Villahermosa con 150 personas y llega al entonces DF, en enero del 1992, con cerca de 5 mil.

De anécdota: Alberto Morales toma una foto del Éxodo por la Democracia, desde el primer plano hasta el fondo destacan los dedos de sus caminantes haciendo una “V”. Sería la foto principal de la edición en “Política”. La cabeza de esa imagen era “Con la V de la Victoria”… el corrector tuvo un ligero error y se le fue “Con la V de la Violencia”. Regina Martínez fue benevolente con el corrector explicando el contexto político que significó ese error que ponía al del yerro casi-casi como un “infiltrado”, cuando el pobre tipo vivía pensando que la corrección era que no se fuera mal escrita una palabra… sí… esa ocasión fue muy condescendiente conmigo “la Macha”, como algunos amigos en la redacción le decían, por valiente, echada pa’lante.

El sábado leía el Twitter de Javier Duarte con respecto al anuncio que Forbidden Stories (Historias Prohibidas) hizo: Publicar la historia sobre Regina Martínez, como parte de un  reportaje llamado Cartel Project. “Los periodistas más críticos de mi Gobierno y de mi persona siempre han sido respetados en sus opiniones, tan es así que sus artículos y reportajes fueron y son publicados sin ningún tipo de censura. Durante mi Gobierno, la seguridad pública del Estado, a instancia mía, fue puesta en manos de la Secretaría de Marina para darle mayor fortaleza y transparencia en el combate a la delincuencia”.

Para sorpresa de Javier Duarte, al menos en la primera entrega, la mayor parte del trabajo se dirigió hacia una persona que no fue él, sino su antecesor: Fidel Herrera Beltrán.

Es seguro que a estas alturas, el lector ya haya recibido por alguna vía el trabajo de Forbidden Stories “Regina Martínez: Tras los pasos de una verdad enterrada”

Es seguro que a estas alturas tenga un panorama amplio con respecto al trabajo periodístico de FS.

En este momento, a nivel estatal, nacional y hasta internacional, hay tres nombres que suenan mucho en las redes: Regina Martínez, Fidel Herrera y Veracruz.

En lo particular, la información con respecto a Regina, tanto en el ámbito laboral como personal, es leída con gusto, con sorpresas en algunos casos, y con esa singularidad que da la lectura para tener la oportunidad de ver y oír de nuevo a la compañera y amiga… pero no deja de dar vueltas que apenas hace menos de 20 días, a pregunta de una reportera de Proceso, el presidente Andrés Manuel López Obrador se haya comprometido a “buscar el procedimiento para reabrir el caso” de Regina Martínez, porque en el trabajo ministerial se dejaron muchas dudas al respecto… y esa combinación que se da, entre aquel discurso de la Mañanera de mediados de noviembre, con lo que hoy revela Forbidden Stories, me da como mala espina…

Claro que apuesto a que haya Justicia para Regina, pero espero que su caso no sea el pretexto de unas elecciones “judicializadas”, porque las palabras del Presidente, este pasado noviembre, me obligan a pensar en ello: “vemos la forma legal de que se reabra el caso si es que está archivado, yo no sabía que se hubiese cerrado el caso, pero si es así, lo reabrimos y se hace la investigación a fondo. Tenemos ahora condiciones distintas porque no hay contubernio, entonces podemos conocer toda la verdad”… una “verdad enterrada”.

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