Al ver que su hijo no moría le inyecto gasolina con veneno para ratas, pero el resultado era el mismo, el niño sólo sufría, la madre al ver esto, finalmente no vio de otra y lo estranguló hasta darle fin a su vida. Tras su horrible crimen, Daniela “N” confesó a las autoridades que puso a su hijo en una bolsa negra y lo tiró en la Cumbre Ixtepeji, en Ixtlán de Juárez, Oaxaca.
Cuando los oficiales le preguntaron el porqué de su acto, ella les contestó que lo hizo porque su hijo quería más a su abuelita. Tras dar su versión de los hechos, un juez le dictamino cuarenta años de prisión, además una multa de 78 mil 210 pesos.
