Jonathan Santos fue asesinado de un disparo en la cabeza. Tras su muerte, algunos medios de comunicación señalaron imprudentemente que el chico era sexoservidor y que las publicaciones que subía en sus redes sociales siempre tenían una connotación sexual muy explícita, donde decía vender su cuerpo.
Cabe señalar que Jonathan Santos era un activista por los derechos de la comunidad LGBT. Dicha comunidad se enteró de lo que estos medios de comunicación escribían sobre la muerte de Jonathan, donde señalaban que posiblemente por todo lo que el joven escribía en sus redes lo pudieron haber asesinado. La comunidad LGBT mostró su indignación y recalcaron que la muerte de Jonathan se debe a un presunto crimen de odio impulsado por la homofobia.
