Hoteles del IPE: de la gloria al desastre

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Hotel Xalapa FOTO: TRIPADVISOR
Gobierno como estómago: todo destruye
Hotel Xalapa: pensión para estudiantes

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / CUANDO LOS Gobiernos –llámense Federal, Estatales o municipales- han pretendido convertirse en entes empresariales, indiscutiblemente el fracaso les acompaña. Y es que zapatero a tus zapatos: los empresarios deben abrir y administrar empresas que generen riqueza, empleos y bienestar, los políticos a Gobernar –aunque, actualmente, ni siquiera eso saben, y algunos ya se dedican a mentir, robar y traicionar al pueblo-; los periodistas a informar e innovar en su ramo, porque la actividad es parte de la IP, y los clérigos a difundir la palabra de Dios. Equivocar el camino es testerear la frustración y el desengaño, y eso le paso tanto al Gobierno del Estado como a los líderes sindicales que forman parte del Instituto de Pensiones, quienes alguna vez se soñaron empresarios y emprendedores, compraron terrenos, construyeron hoteles, cines, restaurantes y estacionamientos, pero como nada les costaba malbarataron todo y terminaron con nada, con simple basura en las manos que lejos de ser un capital reembolsable y productivo, terminó en barril sin fondo ya que de los ingresos se daba en préstamos a los distintos Gobiernos, se saqueaba, se beneficiaba a parientes, amasias y concubinas, mientras los jubilados y pensionados resultaban ser los menos socorridos con todo aquello que venía de sus aportaciones, y que inicialmente tenía como fin mejorar sus retiros y ofrecerles ciertas comodidades tras haber servido al Estado y a los veracruzanos.

AUN SE recuerda cuando el 29 de Marzo del 2005, el Congreso del Estado autorizó vender a la Secretaría de Marina el hotel Tajín de Tuxpan propiedad del Instituto de Pensiones del Estado, y aunque los recursos obtenidos en esa operación se destinarían a reestructurar las reservas técnicas del IPE que ya enfrentaba una falta de liquidez, el dinero se usó para otras cosas –entre otras engrosar el bolsillo de vivales- y con ello se inició la quiebra financiera de ese organismo. El hotel Tajín era uno de los más fastuosos y emblemáticos del Estado. Ubicado en Santiago de la Peña, daba directamente al mar y al rio de Tuxpan con paisajes envidiables, y fue el ex Presidente José López Portillo a quien tocó inaugurarlo, pero años después el saqueo de esa empresa turística oficial por parte de Gobiernos venideros, líderes venales y funcionarios llevó a la quiebra a ese lujo. Hijos, mujeres, amantes, concubinas, todos vacacionaban ahí con cargo al Estado y sobrevino lo inevitable: la quiebra que obligó a su venta.

LA SECRETARÍA de Marina pagó 60 millones de pesos por el Tajín, cuando su precio real rebasaba los 250 millones de pesos, y los recursos se sumaron a lo obtenido con la renta del hotel Chachalacas que, por otra parte, era otra empresa del IPE de megalujo en su tiempo. Contaba con rio y mar, con restaurantes, albercas con oleaje y estaba en la mejor zona de Chachalacas, algo que en manos de empresarios emprendedores habría sido una obra turística de gran envergadura, como lo han sido, posteriormente, hoteles que se han instalado en la zona con éxito, porque la región sigue siendo semi virgen, con dumas propicias para andar en cuatrimotos y espacios de playa a la altura de los grandes hoteles de Cancun y Los Cabos. Con los recursos obtenidos se esperaba recapitalizar al IPE, pero el destino final de los fondos aún sigue siendo un misterio y los pensionados están exigiendo que se interpongan denuncias penales. El hotel Tajín se ubicaba cerca del poblado La Victoria, tenía una superficie de 44 mil 900 metros cuadrados de terreno y 10 mil 955.03 metros cuadrados de construcción. Tras su compra, la Semar lo convirtió en el Cuartel General de las Fuerzas Especiales y Reacción Anfibia del Golfo, y hoy día pocos se acuerdan de la maravilla que tuvieron en Tuxpan, el cual daba empleos directos e indirectos a cientos, miles de personas. El hotel Chachalacas esta en la mejor zona de Úrsulo Galván.

Y ES que las empresas en manos del Gobierno son como la comida en el estómago de los seres vivos. El IPE cuenta aún con propiedades como inmuebles, terrenos y bienes que en manos de expertos podrían generar riqueza, pero no en posesión o bajo la administración de quienes desconocen que es eso, y peor aun cuando caen en manos de poquiteros extremistas como el actual Gobierno del Estado que junto con el Instituto de Pensiones del Estado han decidido convertir el otrora Hotel Xalapa, ícono de la capital del Estado, en cuartos de pensión para estudiantes y profesionistas, lo que sin duda terminará con esa obra que fue orgullo de los habitantes de esta ciudad, ya que contaba con cines, restaurantes de lujo, bar, centro de espectáculos, alberca, salones, estacionamiento y servicio de primera, pero las malas administraciones lo convirtieron en basura. Desde ese sitio se operaban movimientos políticos, destapes y un sinfín de eventos sociales, además de espectáculos con artistas traídos de la capital del País y del extranjero. Fue vivienda de funcionarios de primer nivel, incluso de Gobernadores, y más de tres candidatos a la Presidencia y Presidentes de la República lo visitaron.

PERO LA política garnachera del actual Gobierno del Estado ha anunciado que el Hotel Xalapa podría ser convertido en pensión estudiantil y de profesionistas, lo que marcaría el triste final de ese centro turístico que mejor deberían venderlo a una cadena hotelera que le devuelva el brillo que antes tuvo. Inaugurado el 21 de Septiembre de 1978, un año antes que El Tajín, cuando México era bonanza y se demostraba con la construcción de esos inmuebles que sucumbieron por el saqueo, y que le tocó inaugurar al, entonces, Gobernador Rafael Hernández Ochoa y el director general del Instituto de Pensiones del Estado, José Luis Lobato Campos, ambos ya fallecidos, el Xalapa está por ser un basurero.

NO SERIA imprudente que un grupo de empresarios xalapeños intentaran comprarlo, remodelarlo y echarlo a andar con las ventajas de la modernidad, devolverle el esplendor, porque Xalapa no debe estar predestinada a convertirse en un patio de vecindad, solo porque los actuales gobernantes buscan que en el País solo haya pobres. De ninguna manera. Ya lo dijo el ex Gobernador Agustín Acosta Lagunes: el que trabaja más tiene derecho a vivir mejor, y la capital del Estado debe ser rescatada de quienes han venido a destruir el progreso y desarrollo. El hotel Xalapa podría ser todo menos pensión para estudiantes y dizque profesionistas, porque terminarían destruyendo lo que aún queda de este, aunque para ser realista, el IPE debería poner a la venta todo lo que aún le queda, antes de que pase a manos de funcionarios o líderes venales, y ese dinero aplicarlo en el bienestar de jubilados y pensionados. Así de simple. OPINA [email protected]

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