El pecado de la apatía en el periodismo. “Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista…”

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Libertad bajo Palabra FOTO: LBP
- en Carrusel, Opinión

Armando Ortiz / El pastor Martin Niemöller fue un partidario de Hitler cuando este llegó al poder. Sin embargo, cuando Niemöller se dio cuenta de que Hitler quería pasar por encima de la iglesia y de otras instituciones, el pastor se opuso a Hitler, y Niemöller fue una de las voces más críticas del régimen. Por esa razón en 1937 fue a parar a los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau. En 1945 Martin Niemöller fue liberado por los aliados y en adelante se convirtió en una de las voces de la reconciliación más conocidas en Alemania. Martin Niemöller escribió el siguiente poema para criticar la apatía política de los grupos sociales y religiosos de su época: “Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y yo no dije nada, porque yo no era judío. Luego vinieron por mí, y no quedó nadie para hablar por mí”.

El poema es un mensaje para aquellas buenas consciencias que pueden dormir tranquilos después de mirar las injusticias y atropellos que se cometen a los demás. Todo eso puede pasarse por alto mientras no le pasen a él; por eso no merece la pena levantar la voz.

Después de la denuncia que hicimos por el ataque deliberado al portal Libertad bajo Palabra, ataque que sostenemos fue orquestado por empleados del gobierno de Cuitláhuac García, muchos medios de comunicación, periodistas, actores políticos y sobre todo lectores del portal Libertad bajo Palabra, se sumaron al rechazo a este tipo de acciones alevosas en contra de la libertad de expresión. A todos ellos vaya nuestro agradecimiento, el eco que hicieron a este reclamo fue contundente.

Otros prefirieron quedarse callados, porque mientras no les pase a ellos, no hay por qué decir nada. Lo suyo, lo suyo es el silencio, es ver la corrupción y mirar para otro lado; es contemplar la injusticia y dormir tranquilos, como si nada estuviera pasando.

Un medio de comunicación que es testigo de la corrupción, del saqueo, del nepotismo y del atropello a las leyes se vuelve cómplice del delincuente. Sepa ese medio que no termina incólume y que finalmente, aunque puede dormir tranquilo, la marca de Caín estará siempre en su frente; el se mirará al espejo y no la ve, pero los demás sí la ven, esa marca que señala su grado de ostracismo.

Libertad bajo Palabra, nuestro portal informativo no está aniquilado. Seguimos en línea con el rostro levantado. Estamos en trámites para recuperar lo que con alevosía nos han quitado. Estamos compilando pruebas para hacer una denuncia formal, esperando que este tipo de acciones se eviten para que no se perjudique a otros compañeros.

Nuevamente damos las gracias a todos los que se solidarizaron con nuestra causa. A nuestros lectores les pedimos que nos sigan en el portal Libertad bajo Palabra; ustedes conocen la dirección. Esperamos que las autoridades de este gobierno entiendan que no pueden permitir que unos sujetos oficiosos, personas que creen que los apoyan atacando a quienes los critican, sigan manchado su prestigio. Ustedes no necesitan de ellos; nadie necesita de esos sujetos oficiosos que sólo envilecen.

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